Receta · 15 de junio de 2026

Crema de calabacín, coco y puerro (pero fresquita)

Una crema veraniega que se está lista en 25 minutos, te cae bien y con productos de temporada. Y con ideas para tunearla a tu gusto y hacerla más completa.

Las cremas tienen fama de cena ligera, y ahí está el problema: la mayoría son solo verdura y agua, y a la media hora tienes hambre otra vez. Esta lleva lo que necesitas para llegar bien a la mañana siguiente y a la vez dormir habiendo digerido bien.

Ingredientes (4 raciones)

  • 2 o 3 calabacines dependiendo del tamaño

  • 3 puerros

  • 1 patata mediana

  • 1 diente de ajo

  • Agua o caldo vegetal (400-600 ml) 

  • 200 ml de leche de coco

  • Leche de coco: de cocina, que tenga un porcentaje entre un 20% y un 30% de grasa: 200 ml

  • Aceite de oliva virgen extra: 2 cucharadas soperas

  • Sal y pimienta al gusto

    • Toppings: los que quieras para añadir proteína y sabor: queso feta, unas hojas de menta, unos garbanzos crujientes, unas almendras tostadas,  un huevo duro

Cómo se hace

  1. Lava el puerro con conciencia, ideal dejarlo a remojo unos minutos. Pica la parte blanca y la parte verde déjala entera pero no la tires.
  2. Sofríe el puerro con el fuego medio-alto. La parte verde es muy sabrosa pero fibrosa. La retirarás al final.Añade el ajo picado y saltea un par de minutos.
  3. Añade el calabacín picado y ves removiendo para que se dore un pelín. 
  4. Cubre la verdura con agua o caldo (que cubra solamente) y deja hervir a fuego medio unos 15 minutos.
  5. En un vaso de batidora (de estas de jarra) añade la verdura con algo de caldo (pero quitando bastante), queremos una crema. El caldo se reserva por si hay que ajustar o para tomarlo en otro momento o usarlo para otra preparación. Añade la leche de coco, bate bien y ajusta de sal y pimienta.
  6. Deja enfriar y a la hora de servir escoge un topping o varios: queso vegano de frutos secos, queso feta, un huevo duro picado, unas hierbas frescas tipo menta-eneldo le quedan muy bien, unas semillas, unos garbanzos crujientes y acaba con un chorrito de aceite de oliva.

El topping no es decoración: es lo que convierte una crema en una cena completa. 

Por qué te sienta bien

Por la noche a veces el crudo no sienta tan bien y una crema cocinada nos cae mejor.  Es completa a nivel nutricional, riquísima y refrescante. Cocina sencilla con ingredientes enteros.

Pd. receta probada, degustada y escrita por mí. La foto es de archivo, de nombre impronunciable, Anna Bratiychuk.


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